Encuesta Demográfica y de Salud Familiar
BIENVENIDOS :
 
 
 
 

 
 
10.3 Enfermedades Respiratorias Agudas y Fiebre
 
Las infecciones respiratorias agudas (IRA) habitualmente han sido una de las principales causas de mortalidad de la niñez. La ENDES Continua 2007-2008 preguntó a las madres en edad fértil por la ocurrencia de síntomas de IRA (específicamente de vías respiratorias bajas, indicativas de neumonía) en niños menores de cinco años, en las dos semanas anteriores a la encuesta. A diferencia de encuestas anteriores, si el niño tuvo tos con respiraciones rápidas, cortas y agitadas, se añadió la pregunta “La respiración rápida o difícil era por un problema en el pecho o porque tenía la nariz tupida” para descartar dificultades producidas por el catarro común en las vías respiratorias superiores. También se preguntó si entre aquellos niños afectados, se buscó tratamiento por un proveedor de salud y si recibieron antibióticos para su dolencia. Asimismo, se indagó sobre la prevalencia de fiebre entre los niños y si la madre buscó tratamiento en establecimientos o con proveedores de salud para estas condiciones. Los porcentajes derivados de estos indicadores se desagregan por características seleccionadas de la mujer (Cuadro 10.5 y Cuadro 10.6).
 
Cuadro 10.5
 
Prevalencia y tratamiento de síntomas de IRA
 
  • El porcentaje de niños con infecciones respiratorias agudas (IRA) en las dos semanas antes de la encuesta es notoriamente bajo (9,4 por ciento), la mitad del encontrado en la ENDES 2004-2006 (18,0 por ciento), cifra que a su vez era ligeramente inferior a la encontrada en la ENDES 2000 (20,2 por ciento). Es posible que esta diferencia se deba a la nueva pregunta añadida en la ENDES Continua 2007-2008 sobre si la respiración dificultosa pudo ser debida a bloqueo nasal, lo que no constituye propiamente una IRA. No se encuentran diferenciales apreciables por sexo del niño. Sin embargo, sí existen apreciables diferencias por edad, entre niños de 12-23 meses en comparación con los menores de 6 meses (13,7 versus 3,9 por ciento). Han disminuido los contrastes por otras características, en comparación a períodos anteriores, como lo son la diferencia entre área rural o urbana (10,7 versus 8,6 por ciento), entre los niños de mujeres sin educación en comparación con las de educación superior (11,5 versus 7,9 por ciento) y entre los del quintil inferior de riqueza comparado con el quintil superior (12,5 versus 8,8 por ciento). No se encuentran diferencias si la madre fuma o no (9,1 versus 9,4 por ciento). Similarmente, no hay una tendencia clara de acuerdo al combustible usado para cocinar, pues hay niveles relativamente altos con el uso de kerosene (12,2 por ciento) y leña o paja (11,3 por ciento) pero niveles bajos con otras biomasas como desechos de animales - bosta - (7,4 por ciento).
  • En cuanto a departamentos, se repite la situación encontrada en ciclos anteriores, donde ámbitos relativamente pequeños, con acceso a servicios, y con climas templados usualmente presentan prevalencias bajas, como Tumbes (5,1 por ciento), Tacna y Arequipa (5,5 y 5,8 por ciento, respectivamente). Sin embargo, llama la atención encontrar otros departamentos como Apurímac (4,8 por ciento) o Cusco (6,2 por ciento) con climas fríos y menor acceso a servicios, y bajas prevalencias. Por otro lado, regiones con poblaciones más rurales como Loreto (16,6 por ciento) y San Martín (13,1 por ciento) o Amazonas (11,7 por ciento), o de climas muy fríos como Ayacucho (12,6 por ciento), donde las tasas son más elevadas. En general, la Selva es la región natural con la más alta tasa, con 12,7 por ciento en comparación con el 7,1 por ciento en el Resto Costa. Nuevamente, llama la atención encontrar una región con relativa mayor área urbana como La Libertad, presentando una alta tasa de IRA (13,7 por ciento).
  • Algo más de siete de cada diez madres con niños afectados con IRA buscaron ayuda para su tratamiento en establecimientos o con proveedores de salud. Esta proporción continúa el incremento observado en la ENDES 2004-2006 (66,8 por ciento) y ciertamente en la ENDES 2000 (57,6 por ciento), lo que puede indicar el éxito de campañas públicas y el relativo mayor acceso de las madres a los servicios de salud. Existen pocas diferencias por características de las madres u hogares, excepto por departamentos, donde un mayor porcentaje de madres acude a un proveedor en Ica (87,8 por ciento) y Loreto (79,3 por ciento), en comparación con más bajos porcentajes en Huancavelica (56,5 por ciento), Madre de Dios (58,2 por ciento) o Cajamarca (60,8 por ciento). En general, parece indicar un conocimiento generalizado de la necesidad de ayuda médica, aunado al hecho que la seriedad de los síntomas de IRA en los más pequeños obliga a tal búsqueda.
  • Con respecto a la recepción de antibióticos, 77,4 por ciento de niños con IRA los recibió. Esto indica que una fracción de niños cuyas madres declararon no haber acudido a un proveedor de salud también recibieron estos antibióticos, lo que puede indicar automedicación u algún otro mecanismo informal, como haber acudido a una tienda o farmacia para tal medicamento. Se detectan algunas variaciones leves, como un menor porcentaje en la Sierra (72,1 por ciento) o en áreas rurales (68,9 por ciento) y Huancavelica (58,4 por ciento), en comparación con el alto nivel en Ica (87,8 por ciento).
 
 
Cuadro 10.6
 
Prevalencia y tratamiento de la fiebre
 
  • La fiebre es menos específica (puede darse para una variedad de enfermedades, incluyendo virales no graves). El porcentaje de niños con fiebre en las últimas dos semanas se mantiene estable desde encuestas anteriores (aproximadamente una cuarta parte de los niños), lo mismo que el porcentaje de madres que buscan tratamiento con un proveedor o establecimiento de salud (casi dos terceras partes). Se encuentran pocas diferencias en la prevalencia, siendo menor entre los niños menores de 6 meses (16,2 por ciento) y en Tacna (17,8 por ciento) en comparación con altos niveles en Loreto (35,6 por ciento), Cajamarca (35,4 por ciento), Amazonas (32,3 por ciento), y en La Libertad (30,7 por ciento) o en la Selva (29,8 por ciento). No se presentan muchas diferencias en la búsqueda de tratamiento, incluido el nivel de educación de la madre o su nivel de riqueza. Por departamentos existe una mezcla de resultados, con niveles altos de búsqueda en lugares apartados como Huánuco y Apurímac (77,1 y 74,7 por ciento, respectivamente), combinado con niveles altos también en lugares con mayor acceso a servicios como en Tacna (77,2 por ciento) y Arequipa (75,0 por ciento). Asimismo, se encuentran niveles bajos en zonas alejadas como Madre de Dios (50,2 por ciento) y Puno o Cusco (57,8 y 57,6 por ciento, respectivamente).
  • El uso de antibióticos para la fiebre (67,2 por ciento) está en 1,8 puntos porcentuales por encima del acceso a un proveedor de salud (65,4 por ciento), lo que parece indicar que no hay un importante sobre-uso por automedicación. Se encuentran los ya conocidos diferenciales, como un bajo uso entre las madres sin educación o en el quintil inferior de riqueza (56,4 y 53,6 por ciento, respectivamente), o en Cusco (48,3 por ciento), Pasco o Huancavelica (52,5 por ciento, en cada caso) y Apurímac (55,4 por ciento), comparado con más altos niveles de uso en lugares como Ica (85,2 por ciento).